REDIRECCIONANDO EL CONOCIMIENTO

9 12 2008

Para todos los que siguen el sotano del conocimiento, hoy tenemos la noticia de que, por fin, se ha abierto un nuevo espacio que tendrá todo el pasado, presente y un nuevo futuro de este blog. Como no podría ser de otra manera, se llama “El Sótano del Conocimiento” (http://www.elsotanodelconocimiento.es).

Esperamos que sea del agrado de los seguidores de este espacio de reflexión, curiosidades, humor, frikadas y, sobre todo, conocimiento.





¿Qué debe hacer uno cuando ve a un animal en vías de extinción comerse a una planta en vías de extinción?

14 03 2008

Nadie puede asegurar que los llamados críptidos no sean sino un vestigio aislado de una especie que “se extinguió”. De hecho, como ya hemos aclarado en otras ocasiones, nuestro planeta se nos hace pequeño y salimos a investigar al espacio, nuevos mundos, nuevos planetas, buscando indicios de congéneres extraterrestres que nos ayuden a entender las eternas preguntas de “¿de dónde venimos?” y “¿hacia dónde vamos?”. Pero en realidad, grandes áreas de nuestro “pequeño” planeta siguen inexploradas: selvas tropicales que aguardan secretos que ni el mismo Indiana Jones esperaría encontrar, cuevas que albergan trazos de culturas antiquísimas que es esconden en el silencio de la oscuridad… y eso sin hablar de lo que, curiosamente, más abunda en la Tierra… el agua. Las masas oceánicas cubren casi el 75% del planeta, eso es algo que todos sabemos, pero lo que no conocemos es lo que hay realmente ahí debajo. Todavía existen fosas abisales que  no han podido explorarse por falta de tecnología en algunos casos, y en otros por la simple falta de interés.

En relación a esto, ya en la antigüedad los historiadores tenían ese tono de escepticismo que caracteriza a la Ciencia. Pero no hablamos de tener en cuenta leyendas o viejos mitos, sino de la obcecación en aceptar lo que un científico de prestigio dice como la única verdad absoluta, es como si no pudiera haber nada más allá que las palabras de esa “eminencia”… Todos somos humanos, y por muy doctos que seamos en algo, no podremos saber nunca si con lo que pensamos se acaba la discusión. Por ejemplo, el historiador Plinio “fijó” el número de especies marinas en el asombroso número de 176. Según él, todas las especies habían sido descubiertas y no podían existir más porque, de lo contrario, se hubieran encontrado. Cierto es que los medios de hace unos años no son los de ahora, y con más razón si lo trasladamos a milenios, pero también hay que pensar que un investigador debe conservar los pies en la tierra, pero no enterrarlos en ella. Con este panorama, parece lógico girar sobre nuestros talones y dejar las estrellas por un momento para adentrarnos en lo inexplorado de nuestro planeta, investigar todos aquellas “experiencias” que se salen de lo que llamamos Ciencia, y que en realidad sólo es el preludio de la verdad, una verdad enormemente mayor de lo que imaginamos. 

Por ello, en este nuevo capítulo que hoy escribimos sobre criptozoología, no podíamos dejar pasar la oportunidad de aprovechar para alzar nuestra voz a favor de todas aquellas criaturas que quedan por conocer y que están mucho más cerca de lo que parece. Sirva este post para explicar nuestra opinión sobre la investigación actual de nuestro planeta y que, aunque nos creamos que el ser humano es rey y señor del universo, no somos más que un simple personaje en nuestro mundo.

Además, para terminar sólo añadir que antes de saber si tenemos “vecinos en la planta de arriba”, antes debemos arreglar los desperfectos que tenemos en nuestra propia cocina, en los desagües, en el baño, en el dormitorio, arreglar los grifos para que no goteen, comprar más camas para todos, aumentar el número de sillas en nuestra mesa del comedor. Entonces, cuando todo eso ocurra y no antes, el ser humano estará preparado para llamar a la puerta de sus vecinos para pedir un poco de sal.





Criptozoología: Los gatos fluorescentes y otros bichitos

28 02 2008

Lindo gatitoLo que viene a continuación no se puede enmarcar dentro de lo que se conoce como criptozoología, ya que no se trata de ninguna especie no catalogada por la Ciencia o que se crea extinta. Pero aún así, hemos decidido mostrar algunos animales “raros” que pululan por ahí sin que el común de los mortales los conozca.

En primer lugar, vamos a hacer referencia a una extraña noticia en la que se asegura que unos científicos surcoreanos han clonado dos gatos. Hasta ahí más o menos “normal”… pero lo raro viene cuando estos clones emiten un resplandor cuando se les expone a luz ultravioleta. El motivo de que esto ocurra no es sino la inclusión de una proteína fluorescente, así de sencillo. No es que esto sea nuevo, ya hemos visto algunos experimentos genéticos donde se creaban cerdos con los morros fluorescentes o ratones con una oreja humana insertada en el lomo, aunque es innegable que, cada vez que surge una noticia así, nuestra alarma de curiosidad salta, generando los debates éticos a los que estamos acostumbrados.

Últimamente también han ocurrido un par de hallazgos interesantes, como el descubrimiento de una nueva especie de ratón o una rana que mide tan sólo un centímetro. El ratón en cuestión parece que proviene de una adaptación de una especie de roedor que se creía extinta, resultando que nuestro amigo se había adaptado el clima chipriota. Lo que los científicos destacan de su morfología es una cabeza, ojos y orejas con un mayor tamaño que las de las especies conocidas de ratón (un total de 5 si sumamos este descubrimiento). Pero lo que más asombra a la comunidad científica es la ruptura de la creencia de que las especies europeas se encontraban ya catalogadas en su totalidad. Como es evidente, esto no es así, y no hablamos de bestias feroces o grandes serpientes lacustres, sino de pequeños mamíferos que pueden estar a sus anchas ante el desconocimiento de la Ciencia. 

Y sobre la ranita a la que antes hacíamos referencia, no es que no se conociera, sino que se creía que un tamaño tan reducido se correspondía con un ejemplar que no había alcanzado la madurez y, por ello, no se había recogido su morfología… llega a sonar incluso absurdo. Es como si no se hubiesen estudiado los gatos porque se creyesen crías de tigre…





Curiosidades:el pez gato del Mekong, la pesca del día

18 02 2008

Pez_mekongCuando pensamos en el concepto de pez, nos imaginamos ese acuario lleno de colorines con aletas que van de aquí para allá mientras los observamos tras el cristal, o puede que pensemos en un día de pesca con amigos en el que lo máximo que sacamos (aparte de la bota o compresa obligatoria) es un pececito de algo más de un kilo. Es cierto que existen peces grandes, pero nosotros estamos acostumbrados a llamar peces grandes a las merluzas y caballas que nos zampamos… incluso nos atrevemos a decir que casi nadie visualiza un atún como lo que es, sino como partes de un todo… esto es el milagro del consumismo, pero de eso hablaremos en otra ocasión, ya que lo que nos ocupa en este momento es un pececito algo fuera de lo común: el pez gato de Mekong. Si preguntásemos en una encuesta, de las tan de moda actualmente, sobre cómo imaginamos el pez de río más grande del mundo, alguien diría que la ballena, pero no vale, no señor, no es un pez, es un mamífero y además ¿cómo que una ballena en un río? Y podíamos estar preguntando y preguntando y lo más seguro es que nadie dijese la verdad. Pero si en esa encuesta nos encontramos con alguien procedente de la cuenca del Mekong, en el sudeste asiático, nos diría que el “Pangasiodon gigas” que allí se encuentra… y estaría en lo cierto.

Esta especie, la que representa al pez más grande de agua dulce, puede sobrepasar fácilmente los tres metros de longitud y más de 300 kilos de peso, y su hábitat se encuentra en el Mekong. Como a estas alturas se estarán preguntando… sí, los filetes de este pescadito son algo curioso, por lo menos da para una tapa bien servida… así que sólo hay que pensar la pesca indiscriminada de esta especie, lo que la conduce al borde de su extinción. Algunos los matan por diversión, otros por representar una fuente de comida bastante aparente y los menos por miedo, ya que se imaginan a un comehombres de río… pero nada más lejos de la realidad: el Pangasiodon gigas es herbívoro. A veces, el error también conduce a su pesca, debido a grandes redes de arrastre que “arramplan” con todo lo que caiga, incluido nuestro amigo.

Desde hace unos años se está llevando a cabo una labor de repoblación y protección de esta especie, pero habrá que esperar un poco de tiempo a ver si surte el efecto deseado. Por lo pronto, sólo decir que la próxima vez que nos bañemos en el río, convendría pararse a pensar por un momento que ahí debajo pueden existir cosas que ni imaginamos… esperándonos para darnos el susto de nuestras vidas. Porque por mucho que sepa que el pez gato gigante es herbívoro, si me estoy bañando y me sale a mi lado, creo que aprendería a volar por lo rápido que movería los brazos para salir del agua.





El gato-conejo: una nueva especie de felinos que acecha los campos escoceses

7 02 2008

Gato-conejoHoy vamos a escribir otro capítulo dentro de nuestra serie de post dedicados a la criptozoología desconocida, a esos extraños animales que se salen de los cánones de la Ciencia reconocida. En otros espacios encontramos los casos habituales de Nessie, Big Foot americanos, el ya desgastado caso del celacanto pescado en nuestros días y que demostró que pueden existir animales que se creían extintos… pero la idea de nuestro apartado criptozoológico se encuentra orientado a otra serie de criaturas que no son tan conocidas como las anteriores y que son tanto o más fascinantes que éstas.

Está claro que en muchos casos no podremos aportar pruebas fehacientes sobre la información que se expone, pero prometemos que nuestra pretensión es ser rigurosos, al igual que en el resto de apartados del blog. Tan sólo queremos decir una última frase antes de entrar en materia: la criptozoología, como todos los misterios en general es, a menudo, un acto de fe hasta que la misma Ciencia lo acepta”.

El caso que traemos es algo difícil de asimilar, si bien no resulta tan descabellado, y de ahí la extraña paradoja que se genera: se trata de la posible existencia de unos animales cuya mejor descripción sería la de gatos-roedores. Nos tendremos que remontar a principios de la década de los 80, cuando parece ser que un guarda abatió a uno de estos grandes felinos en Dufftown, Banffshire, Escocia. El cadáver de la criatura fue entregado a una investigadora especializada en gatos asilvestrados, B. Di Francis, y que también es conocida por ser una de las partícipes en la denominación de los llamados “gatos de Kellas” (subespecie melánica británica del gato salvaje europeo).

La investigadora receló desde el primer momento, ya que sus largos pabellones auditivos al estilo de un auténtico conejo, un hocico poco estilizado y un entrecejo que no se parecía a lo que había conocido hasta la fecha. Sus 70cms y 15 kilos de peso ya indicaban parámetros que se salían de lo habitual para un animal de sus características,  pero fue con la disección del animal fue cuando vinieron las auténticas sorpresas: la capacidad craneal era aproximadamente la mitad que la de un gato normal, y el cráneo era macizo y con una extraña forma alargada.La investigadora concluyó que el animal que tenía ante sí era un depredador nato, con un sentido del oído muy agudizado, grandes y afilados colmillos… nuestra protagonista concluyó que se trataba de una especie de paleo félido insular.

Y ahí se quedó la investigación, latente, hasta una década más tarde, cuando apareció otro de estos gatos-conejos, esta vez en las inmediaciones de Kilbride (también en Escocia). Para el que crea que al animalito se le  va toda la fuerza por la boca, en este caso es cierto, pero lo malo es que la boca la dirigió hacia un cazador y sus perros, que hubieran quedado bastante maltrechos si no fuera por su dueño, que reaccionó instintivamente, abatiendo a la fiera. Y de nuevo nuestra investigadora tenía otro espécimen al que poder examinar… y obtuvo las mismas conclusiones, pero con la certeza de que no se trataba de un caso aislado, ya que una fotografía de finales de los años 30 y publicada en “Medioambiente Escocés” inmortalizaba la estilizada figura de otro de estos ejemplares escoceses.

Y con esto llegamos a la actualidad, donde se han obtenido algunas fotografías y videos de animales que parecen tener idéntica morfología que los anteriores, existe la creencia de que estamos ante un felino primitivo que habría visto su hábitat a algunas regiones escocesas, aunque no faltan aquellos que argumentan que es sólo una mutación de la naturaleza la que hace que un gato doméstico posea esa morfología. Lo único que podemos añadir  aquí es que esto último sería lógico si pensáramos en un solo ejemplar o, como mucho, un clan que trasmitiese en sus genes estas deformaciones, pero esto parece inviable por la dilatación en el tiempo en el que se dan los avistamientos, lo que reduce las posibilidades de ejemplares únicos, sino que se derivaría a una  nueva especie aún por clasificar.

La solución está en manos de la Genética, a través de la cual se debería mapear el ADN del felino y comprobar exactamente lo que tenemos ante nosotros… pero está claro que esto tardará en llegar. Hasta entonces, a todos aquellos que vayan a Escocia, además de Nessie pueden intentar encontrar un gato-conejo escudriñando el horizonte en medio de ese precioso paisaje.





Cuando perdemos algo…

30 12 2007

TrasgoHoy, de vuelta de vacaciones, quisiera reflexionar sobre un hecho basado en la más pura cotidianeidad, que nos ocurre a todos y que parece que no se le da la importancia que exige. Vayan estas palabras a favor de aquellos que se preocupan por lo inaudito de lo habitual:

 

Todos hemos perdido algo alguna vez. Unas llaves, la cartera, el reloj… todo está a expensas de esa fuerza que no llegamos a comprender y, puede que nunca lo hagamos. Teorías sobran: para algunos se tratan de duendes burlones, trasgos y demás criaturas juguetonas que tienen por única afición llevarse aquello que, en ese momento, estamos buscando. Estos seres están presentes desde el principio de los tiempos en civilizaciones del mundo, escondiéndose en las sombras, jugueteando con guasa mientras nosotros perdemos la paciencia revolviendo toda la casa para que luego nos aparezca el mando de la tele justo delante de nuestras narices. Y parece que no es fácil librarse de ellos: en Galicia, por ejemplo, existe la leyenda de que hay dos “métodos efectivos” de alejar a un trasgo de nuestra casa. La primera es quitándole el sombrero, pero está claro que no es demasiado viable. También podemos recurrir a depositar encima de la mesa un pequeño cuenco con arroz, guisantes o garbanzos… ¿Qué para qué? Parece ser que todo trasgo que se precie tiene un agujero en la mano. Pero eso no es todo, ya que si un trasgo ve nuestra “trampa de garbanzos”, no podrá evitar ponerse a contar el número exacto que hay dentro. Como es evidente, cada garbanzo que deposita en su mano se vuelve a caer dentro del cuenco, y así durante toda la noche, hasta la salida del sol… y los trasgos odian el sol. Es entonces cuando saldrá como alma que lleva el diablo a refugiarse quién sabe dónde. Y asunto resuelto… así de fácil.

 

En otras culturas, los responsables son los jinas, que serían los antecedentes de los conocidos “genios de la lámpara”, aunque con un carácter pelín… demoníaco, así que no es aconsejable cruzarnos con ellos. Por supuesto, la creencia generalizada es nuestro simple descuido… que cada cual elija la opción que más le satisfaga.





Allghoi Khorkhoi: El Gusano Mongol de la Muerte

29 11 2007

GusanoEl nombre de Allghoi Khorkhoi puede que no les diga nada a nadie, y si decimos “gusano mongol de la muerte” sonará a bicho inventado para una película de serie B. Pero la realidad es bien distinta: parece ser que en el desierto del Gobi existe un “bichito” del estilo, y decimos bichito por no decir “pedazo de bicharraco” por que según cuentan, mide alrededor de dos metros. Nuestro gusano no pasaría de ser otro reptiloide más si no fuera porque su leyenda va mucho más allá, acrecentada por el hecho de que pocas personas lo han visto, si bien hay pruebas científicas que avalan su existencia.

 

Con estas premisas, es difícil separar la realidad de la ficción. Un ejemplo es su amplio repertorio de ataques que puede lanzar, entre los que se encuentra el lanzamiento de ácido o la electrocución. Así dicho parece imposible, pero si tenemos en cuenta que hay muchos reptiles venenosos y que, incluso, lanzan sangre por los ojos, o que las anguilas y otros peces pueden producir descargas eléctricas bastante serias… la cosa de la ficción cambia y hay que pararse un momento a pensar en que podría ser verdad. No queremos entrar en la veracidad de las leyendas, sino queremos enfocar el asunto desde el punto de vista científico, ya que es la mejor forma de ser objetivo (aunque el folklore y la cultura también nos descubre a veces cuan equivocada estaba la Ciencia).

 

Parece ser que su hábitat natural es el desierto del Gobi, exactamente en la región fronteriza entre China y Mongolia. El origen de la “leyenda” o “realidad” a partir del folklore de los nómadas mongoles, donde se cuenta que una especie de intestino de vaca reptante (“Allghoi Khorkhoi” significa “Gusano Intestino” en mongol) que emerge de entre la arena en los meses de verano. Hasta ahí todo parece lógico, pero si oímos algunas de las historias de sus ataques, la verdad es que “chirría” un poco en nuestros oídos: “Cuentan que un niño jugaba con sus juguetes, mientras olvidaba a su lado, despreocupado, su caja de juguetes. Cuando se puso a recoger sus juguetes, al tocar la caja, cayó muerto. Parece ser que un Allghoi Khorkhoi se había introducido dentro de la caja. Los padres cuando llegaron a casa, vieron a su hijo muerto y un sospechoso rastro de gusano que se adentraba en el desierto. Lo siguieron, pero al llegar al gusano, este les recibió con uno de sus descargas eléctricas, causando la muerte por carbonización de la pareja”. Parece la típica historia para que los niños no se adentren a solas en la oscuridad del desierto al caer la noche, pero lo cierto es que la creencia está muy arraigada… tanto que hace pensar que puede ser verdad.


Y con este caldo de cultivo aparece el Indiana Jones particular del bichito: Ivan Mackerle, un checo que  se propone desde hace mucho llegar al fondo del asunto, aunque tenga que poner en peligro su vida. Así, en la actualidad tiene prevista una “excursión” hasta la zona mongola de Noyon, de extremas temperaturas y donde se han producido el mayor número de avistamientos del reptil. Para que se hagan una idea de lo apacible del lugar, tan sólo decir que no aparece ni en el GPS.  Ya hubo una anterior expedición a la zona, allá por los años 90, aunque con pocos resultados si descartamos el abanico de historias y vivencias que les contaban los lugareños.

 

Sea como fuere, lo cierto es que siempre se dice que la realidad supera a la ficción, y también hay otro refrán en el que leemos: si el río suena es porque agua lleva. Si unimos ambos, sería lógico pensar que existe algún gusano de grandes dimensiones que vaga por esa zona  y que aún no ha sido catalogado por la Ciencia oficial. Cada cual es libre de pensar lo que le plazca, pero la verdad es que me gustaría ver un bicho de esos, aunque protegido tras un cristal… no me apetece mucho que me frían o me echen un poco de ácido en los ojos.