Hoy traemos una de esas noticias que nos ha impactado, aun sin ser nada del otro mundo. Está claro que la realidad supera siempre a la ficción. Hace pocos años, la película “Firefox” mostraba un Clint Eastwood que tenía que pilotar un avión pensando en ruso, debido a que los controles se manejaban con el pensamiento. Hace poco el mundo de la tecnología se sobresaltó con la puesta de largo de un ambicioso proyecto que consigue eso mismo, aunque no se voló ningún avión… tan sólo un superordenador… ahí es nada.
Con esto no queremos decir sino que a veces sólo hay que esperar que la tecnología llegue hasta donde tiene que llegar para que eso que antes era imaginación se convierta en absoluta realidad. En aeromodelismo, la única sensación que se echaba en falta era la de ir montado realmente en el avión, ver lo que se ve dentro de la cabina, controlar como si fuéramos un piloto de verdad que va montado dentro de esos modelos a escala. Y digo “echaba” porque eso ya se ha conseguido a través de un sistema que recoge los movimientos de la cabeza del piloto (controlando el avión desde tierra) por medio de unos sensores y giróscopos, y los traduce a una cámara que va instalada a bordo del modelo. Esa cámara trasmite en tiempo real a unas gafas que el piloto lleva colocadas, con lo que se cierra el circuito y se posee el sensación de volar, con los movimientos naturales de cabeza cuando se observa a través de la cabina.
Y ese mismo principio el que van a aplicar a los cazas F-35 Joint Strike Fighter, que dispondrán de varias cámaras dispuestas alrededor del avión, enviando la imagen de 360º x 360º, es decir, la totalidad del espacio circundante, al casco del piloto.
El proyecto está en sus últimas fases, pero si queremos una muestra de algo parecido, tan sólo hay que ver alguno de los vídeos existentes en la red sobre aeromodelismo controlado con realidad virtual.